«

»

De feminazis, feministas y otras ¿activistas?

ANDREA 2Por: Andréa Ávila.
Escuché el término “feminazis” y me desconcertaba, me parecía que se trataba de desprestigiar a las mujeres feministas; después conocí a un grupo de mujeres que se decían activistas en pro de los derechos de las mujeres, se vanagloriaban repitiendo que varios años llevaban ya en esta lucha y que nadie debía pasar encima de sus logros, mujeres organizadas con la única finalidad de obtener recursos financieros de su perfumado feminismo. Siempre a la defensiva, siempre exigiendo un trato preferencial por ser mujeres, dando un mal trato a hombres y mujeres por igual. Diciéndose mejores que todos debido a que se atrevían a alzar la voz, a no quedarse calladas. Y me desconcerté más…
Alguien me dijo un día – ¡Qué fácil ser feminista en esta época y en esta ciudad! ¿no? -. En una especie de reproche, nacido de una idea: Si existe una mujer, que vive sola, trabaja, es independiente económicamente, decide sobre su sexualidad y su maternidad; no puede hablar de defender los derechos de las mujeres, porque es incongruente, no tiene nada que reclamar, ni que defender, porque no sabe de la condición de subordinación ante los hombres y entonces no son creíbles sus argumentos.
También conocí a algunas autodenominadas “activistas sociales” y debo decir que descubrirlas ha sido de lo más vergonzoso, juegan a ver quién es más popular, provocando polémicas, defendiendo causas por moda, aprovechando el momento y las “masas”, regularmente con propuestas de tipo sexual, demostrando que el sexo vende y sus “causas” lo valen. Sin darse cuenta el retroceso en el que nos envuelven como sociedad.
Yo no sé si es feminismo o no, lo que si conozco es la vida de mujeres en un entorno denigrante, sometidas a la violencia física, humilladas y sin la oportunidad de decidir sobre su cuerpo o su educación. Eso sí lo conozco, las he visto a lo largo y ancho del país, las he escuchado, las he mirado, las he observado y entonces ¿Cómo te quedas callada? ¿Cómo las vuelves a mirar si no las ayudas? No todo el feminismo es de ciudad, no toda la defensa de los derechos se predica en lujosos hoteles, no todas las mujeres son feministas.
La verdadera consigna sigue siendo el respeto entre seres humanos; entonces sin clasificaciones ni sobrenombres, defendamos los derechos de todos por igual y por favor, no caigamos en los extremos, ni en falsos argumentos.
Alcemos la voz por las que no son escuchadas y escuchados, pregonemos el respeto a nuestros cuerpos, sobretodo practiquemos la solidaridad con los menos favorecidos.
Y por supuesto no seamos feminazis por complejo, feministas de prejuicios, ni activistas de fotografía. Sólo seamos mujeres intentando ser nuestra mejor versión ayudando a otros seres humanos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>